Ref.: S/Carta abierta a la sociedad deportiva
En representación de la C.D. del Club Centro Juvenil, con domicilio en Leandro N. Alem 98 de Santa Sylvina,
nos es grato dirigirnos a la comunidad sylvinense y la región toda, con el debido respeto a fin de poner en su conocimiento una situación que nos ha dejado azorados, ante la acción reivindicatoria que ha presentado el Consejo de Administración de la Cooperativa Agropecuaria Santa Sylvina Limitada (CASSAL) ante Sede Tribunales de Villa Ángela y que nos obliga a promover la defensa por respeto a la memoria de quienes han tenido la feliz idea de fundar nuestra amada Entidad, a los preceptos institucionales, al sentido de pertenencia, valorando a un sinfín de jugadores que han transpirado y siguen con sangre joven chorreando historia de nuestra camiseta sin pedir nada a cambio, a nuestros socios que siempre han aportado el aliento incesante y en defensa del sylvinense que con su peculio aportó en pos del sostenimiento y crecimiento institucional.
Nuestra Institución ha promovido acción de Prescripción Adquisitiva (Usucapión) respecto del inmueble ubicado en Leandro N. Alem 98, de nuestra ciudad, donde hace casi sesenta años desarrolla de manera pública, pacífica, continua e ininterrumpida sus actividades deportivas, sociales, culturales y comunitarias. Cabe mencionar que CASSAL (Cooperativa Agropecuaria Santa Sylvina Limitada) nunca, jamás en ese lapso de tiempo ha solicitado formal ni informalmente la devolución del citado inmueble.
Durante cincuenta y ocho años, dicho predio ha sido y es sostenido, conservado y mejorado exclusivamente por el esfuerzo de socios, dirigentes, colaboradores, vecinos, el municipio local y por organismos del Estado provincial; que han contribuido desinteresadamente al crecimiento de nuestra entidad.
La posesión ejercida por esta Institución nunca ha sido clandestina, ni violenta. Por el contrario, ha sido pública y conocida por toda la comunidad, constituyendo un hecho notorio para quienes habitan nuestra localidad, ciudades vecinas y otras provincias. Las mejoras realizadas, las obras ejecutadas y el permanente mantenimiento del inmueble son expresión concreta de una voluntad ininterrumpida de preservar y fortalecer un patrimonio destinado al bien común.
Estimados vecinos: Hoy no estamos discutiendo solamente un título. Estamos discutiendo qué entendemos por justicia. Porque el mecanismo legal, a través de la usucapión o prescripción adquisitiva, es sabia; pues reconoce que el esfuerzo, el tiempo y la realidad también construyen derecho.
En nuestro Centro Juvenil hay historia, hay vida, hay comunidad y entendemos que un expediente no puede incinerar una vida institucional. Aquí hubo abandono por parte de quien, teniendo un derecho en los papeles, eligió no ejercerlo, eligió el silencio, eligió la ausencia y frente a ese vacío otros eligieron lo contrario: eligieron quedarse, cuidar, construir un hogar social, sostenerlo. El Club Centro Juvenil no hizo usurpación, sino compromiso; no hizo oportunismo, aquí hubo permanencia, no hubo abuso, hubo función social. Generaciones de niños crecieron en ese predio, y jóvenes que encontraron un camino en el deporte, familias que encontraron identidad.
El Club Centro Juvenil abrió sus puertas a otras instituciones educativas y su espacio sirvió para clases y exhibiciones de Educación Física, para cobijar eventos culturales; aquí en Juvenil se parió la Fiesta Provincial del Gaucho y cuantos eventos inolvidables, nuestro club persigue un beneficio particular; procura consolidar jurídicamente un espacio que durante años ha estado al servicio de la comunidad sylvinense, garantizando su continuidad para las generaciones actuales y futuras. Eso es realidad, eso es moral, eso es ética. La Ley y la Ética no están enfrentadas en este caso… están del mismo lado.